Continuación de la primera parte de la entrevista:
En esta segunda parte de la entrevista me gustaría que Soledad Martínez le tomase el pulso al sector del paisajismo, sobre todo en cuanto a la situación en España:
Suponiendo que en España exista un estilo concreto y característico de paisajismo ¿Se aprecia o se demanda fuera de nuestras fronteras?¿Estamos en este sentido por debajo de nuestros vecinos Europeos?
España por su diversidad geográfica e histórica no posee ningún estilo concreto en ninguna faceta del arte y menos aún en el jardín donde tradicionalmente ha sido una expresión artística ligada al entorno donde se encontraba; lo que ahora denominaríamos “vernáculo”. No hay más que echar un vistazo al libro de Jardines de España, de la Marquesa de Casa Valdés.
Sin embargo, la moda que existe en el mundo entero por el jardín mediterráneo parece que aquí no nos interesa. Debe tener algo que ver con eso de desear lo que el otro tiene.
En cuanto a lo de estar por debajo de nuestros vecinos Europeos en diseño creo que ya no es así, y muestra de esto ha sido los proyectos presentados en la 5ª Bienal del Paisaje de Barcelona, la semana pasada.
¿Goza de buena salud el sector?
El sector goza de salud, que no es poco según los tiempos que corren. Es un sector nuevo y muy necesario; con pocos profesionales. Lo que no tenemos muy claro es de que salud gozará este sector según vaya avanzando la crisis.
En lo que si estamos a años luz con respecto a otros países es en el tema del cobro de los servicios. A España le cuesta pagar las ideas, cuando en realidad es la base de cualquier creación y muchos paisajistas para poder sobrevivir han optado por ofrecer paquetes completos donde el precio del “plano” se incluía en la ejecución del jardín. Nosotras no estamos de acuerdo con esta fórmula y hemos luchado mucho, desde el principio, por que nos aprobaran nuestros honorarios.
Este es un problema del gremio que ha dado su brazo a torcer pero también del cliente que piensa que el proyecto se regala con la ejecución. Si es así, malo ya que significará que no se habrá dedicado el tiempo necesario para buscar la mejor opción; y si no es así, peor, ya que creerá que está pagando por un servicio cuando está pagando por otro. Nosotros presentamos unas propuestas de honorarios dividida en anteproyecto, proyecto y dirección de obra y luego aparte va la ejecución que no realizamos nosotros sino que se valora sobre un proyecto y unas mediciones concretos. Creemos que es la formula más justa tanto para el cliente como para nosotros.
¿Tenéis planes de expansión, como la creación de otros estudios o sucursales en otras ciudades?
Tenemos planes de expansión de líneas de negocio y de proyectos a diferentes niveles, tanto nacionales como internacionales. En cuanto a los nuevos estudios o sucursales, muy caros de mantener, deberemos guardar paciencia; la crisis nos lo impide.

¿Qué perfil profesional se busca en un estudio de paisajismo?
Pues desgraciadamente, en un estudio de nuestra envergadura, debemos buscar el “chic@ para todo”. España sigue teniendo un problema y es que no tiene ni muchas ni muy buenas empresas de ejecución de jardines que realicen la totalidad del proyecto (desde obra civil, drenajes, iluminación, acopios de tierras, plantación, riego, hasta búsqueda de mobiliario, decoración, etc.) por lo que debemos de hacer de contratista en ocasiones, además de diseñar, atender al cliente, buscar nuevos materiales, pasar certificaciones, etc., para que la obra llegue a buen término.
Tendencias e Influencias del sector paisajista:
Vuestra experiencia en la xerojardinería, ¿se corresponde con vuestra filosofía o se debe a una mayor demanda por una mayor conciencia sobre la economía y el aprovechamiento hídrico?
Aunque parezca mentira, el aprovechamiento hídrico en España nos importa bien poco. No hemos encontrado casi ningún cliente que prefiera retirar césped para cultivar plantas más adecuadas a nuestro clima.
También es curioso cuando algunos de nuestros clientes nos hablan en un principio de que quieren un jardín japonés, y cuando comienzas a indagar resulta que lo que quieren es regar poco. Estando en España, de donde habrán sacado esa idea …
¿Qué tendencia actual detectas entre tus clientes?
Desgraciadamente, el cliente español sabe poco sobre paisajismo. Tienes que ser tú, a lo largo de tu relación con el que percibas que es lo que necesita y consigas plasmarlo en un estilo. Es muy importante conocer sus gustos, su manera de vivir, … para desarrollar correctamente esta parte del proyecto.
¿Algún paisajista que admires?
Sin lugar a dudas, si tengo que elegir un paisajista entre todos los paisajistas, éste sería el de Leandro Silva Delgado. Leandro fue un paisajista uruguayo que se afincó en España tras su paso por Francia en los años 80. Dirigió la restauración del jardín botánico y fundó una escuela de paisajistas alrededor de su jardín en Segovia, el conocido “El Romeral de San Marcos”. Desgraciadamente falleció en el otoño del año 2000. A Leandro, me unió además de un gran respeto y admiración profesional, una gran amistad.
Por otro lado, admiro a cualquier paisajista que sea coherente con el espacio en el que se encuentra y que se enfrente a su cliente cuando le plantea programas que vayan en contra de la biodiversidad. Los profesionales del paisajismo tenemos un deber por la protección de nuestro planeta.
Para terminar, me gustaría saber algo sobre tus “preferencias botánicas” y alguna curiosidad más:
¿Cuáles son tus plantas favoritas para cada clima de España?
Bueno, pensamos que cada planta tiene su lugar, su espacio, etc… Cualquier planta, incluso las variegadas, es bonita si cuenta con la tierra apropiada, la cantidad de agua que le corresponde y la exposición que le sienta bien.
Sin embargo, si tuviéramos que dar nombres sobre algunas de nuestras plantas favoritas podríamos nombrar: el ciprés, el arrayán, el tilo, el plátano oriental, el meconopsis, el lilo, el geranio, el aladierno, el lentisco, la hortensia, la rosa, el durillo, la zelkova, el convolvulus, la parrotia, el cerastotigma, la peroskia, el granado, el árbol del amor, la vid, la parra virgen, el falso jazmín, la dama de noche, el lirio, el madroño, etc …, sin olvidarnos de la elodea, la lenteja de agua, el esparto, el romero, la lavanda o el lino.
Como puedes ver todas muy distintas e interesantes y todas ellas han formado parte de nuestra paleta en alguno o en varios de nuestros jardines.
¿Alguna especie que no soportes ver en un jardín?
Por lo general, las especies variegadas nos produce sarpullido aunque estamos descubriendo que pueden tener su sitio en algún diseño; esto está bien ya que significa que Savia y Raíces está evolucionando.
En el caso de que un cliente os diera total libertad y os dijera “sorprendedme”: ¿utilizaríais especies que aportan un estilo minimalista y ordenado, o por el contrario preferiríais un estilo más barroco con multitud de especies y colores?
Bueno cada espacio tiene su estilo o su genius loci. Si ves nuestros proyectos verás que todos tienen un estilo diferente; huimos de la copia reiterativa de nuestros elementos. Nuestros clientes pagan diseño y eso es lo que deben de recibir: un proyecto único, destinado a su espacio y su modo de vida.

No obstante, en Savia y Raíces, consideramos que realizar el trabajo en conjunto con el cliente es primordial para el futuro del proyecto además de que considero que si nos dijeran únicamente “sorprendedme” nos daría pánico escénico; el enfrentarnos a un papel en blanco sin ningún programa que cumplir supondría que haríamos un jardín para nosotros que no sería el jardín del cliente y por tanto al cabo de poco estaría completamente modificado; y eso no nos gustaría.
¿En casa de herrero, cuchillo de palo?
Cuchillo, cuchara y tenedor de palo: todo junto. Pero si tenemos familiares con jardín, que hemos diseñado en parte nosotras, por lo que cuando nos invitan a comer es un placer mancharnos las manos con la tierra.
Desde el punto de vista de un arquitecto paisajista, ¿cuál es tu película favorita?
Interesante pregunta, sobre todo para una persona que no es muy cinéfila y que dio hace unos años una conferencia en los Cursos de Verano de Finestrat sobre la evolución del jardín a través del cine.
Me parece que Vatel, protagonizada por Gerard Depardieu en el año 2000, tiene una de las mejores ambientaciones sobre la historia del jardín de todos lo tiempos.
La película nos presenta las más increíbles fiestas efímeras en los jardines del Palacio de Chantillly. El príncipe Condé, necesita recuperar los favores del Rey Luis XIV, y pone a su disposición y a la de toda su corte su castillo y sus jardines durante tres días y tres noches. Vatel, su más fiel sirviente, será el encargado de organizar el convite. La ambientación en estos jardines es una representación sorprendente de lo que se debía de vivir en la Francia del Clasicismo y que desembocó en la Toma de la Bastilla.
En cuanto a las películas orientales y la percepción del paisaje que en ellas se vive me gustaría hacer una mención a aquellas películas que provienen de países como Irán o Afganistán, entre otros. En la primavera del año 2001 tuve la grandísima suerte de visitar Iran y sus jardines. Desde entonces parece que un imán me atrae hacia la cultura persa, y entre esa atracción aparece sin lugar a dudas su cinematografía.
Son películas con una percepción del paisaje que en Occidente es ya muy difícil de encontrar. Por ejemplo la película El color del paraíso trata de un niño ciego y de su despertar a la vida a través de los sentidos. La primera y más importante escena se pasa en el jardín de su instituto mientras que espera a que su padre vaya a recogerle. El niño se conecta en ese momento con su entorno a través de las más bellas sensaciones por medio del sonido y del tacto en conexión con la naturaleza: el sonido de los pájaros, el gato que intenta cazarlos o un pichón caído del nido unido al sonido de la chicharra que nos traslada al jardín.
Desgraciadamente, estos sentidos y sensaciones que nos transmiten este tipo de películas son difíciles de percibir en las películas comerciales que suelen llenar nuestras carteleras.
Y ya para acabar hablar un poco del cine español. En este tema me vienen a la mente dos películas magistrales. La primera de ellas es El perro del hortelano rodada por Pilar Miró en 1995. La historia queda escénicamente ambientada en dos de los más bellos palacios y jardines portugueses: Palacio de Quelutz y la Quinta dos Marqueses de Fronteira en vez de en la Corte española de Nápoles donde se sitúa históricamente la narración. Según se comenta, Pilar Miró pidió permiso a Patrimonio Nacional Español para rodar la película en nuestros no pocos espectaculares palacios. El permiso fue denegado.
La segunda y última película española es Canción de Cuna, dirigida por José Luis Garci en el año 1994 y ganadora de varios goyas. Esta simpática película contaba la historia de un convento de cláusula a cuya puerta dejaban abandonado un capacho con un bebé. Las monjitas ayudadas por el médico de la clausura deciden adoptar a la pequeña. El convento es impresionante, la ambientación en cada una de las salas espectacular: la mesa de la madre superiora impactantemente monacal, la vajilla de una simplicidad y un carácter espléndidos y el claustro de chiste. El claustro de los conventos es la pieza central alrededor de la cual se distribuyen todas sus salas. Normalmente poseían plantas medicinales y flores que representaban las cualidades de la Virgen María: lirios y azucenas, entre otras. Sin embargo, este es un claustro diáfano con un perfecto césped inglés que bien hubiera podido pertenecer a Kathrine Hepburn en Historias de Filadelfia.
Curiosidades aparte, tengo que añadir que pasé por alto la creación por S&R del pabellón de fauna africana del Zoo de Madrid, sus trabajos en centros comerciales, sus proyectos de patios y terrazas… Y también he dejado en el tintero otros asuntos, otras preguntas que hubiera querido hacer, pero dado que mi curiosidad es casi inagotable, creo que por ahora daré descanso a Soledad que se ha tomado su tiempo para responder a todas las preguntas que le formulé. Aún así, os dejo como despedida una reflexión de Soledad Martínez sobre el trabajo del arquitecto paisajista:
Desde nuestro punto de vista el paisajismo es una profesión que es muy necesaria y no existen muchos profesionales. De paso lanzo una idea que me imagino será bastante polémica y es que en la pirámide de proyectos realizados en equipo el paisajista podría ser el punto más alto de la misma ya que entiende de urbanismo, arquitectura, ingeniería, etc.. y de esta forma puede moldear mejor las necesidades del resto del equipo; sería lo que ahora se denominaría el director del proyecto o project manager.
Una vez más, quiero agradecer a Soledad por su paciencia, su tiempo y por compartir su experiencia con nosotros. Estaremos atentos a sus futuros proyectos.
Podéis conocer más sobre el estudio de paisajismo Savia y Raíces en www.saviayraices.com.