La Real Academia Española de la lengua define el consumismo como una tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios.
Ciñiéndome a esta definición, no me considero una persona consumista, porque mis gastos generales (quiera o no) se destinan a pagar las facturas que generan los bienes necesarios; pero sobre todo, porque el dinero no me alcanzaría para comprar siquiera una pequeña parte de todo lo que se vende.
Por otro lado, no negaré que existe un poderoso efecto gratificante unido al regalarse (y también regalar) algo de vez en cuando, y tampoco tiene nada de malo ojear escaparates y encontrar cosas interesantes como estas:

Los Egglings son unos huevos hechos de una fina capa de cerámica porosa que contienen semillas en su interior. Para que las semillas germinen en este “invento” japonés, sólo tienes que cascar el extremo del huevo con una cucharilla y añadir agua a la turba del interior del huevo.
Puedes elegir entre albahaca, perejil italiano, menta, tomillo, crisantemos, lobelias, polemonios y petunias. Las plantas aguantan hasta cinco meses en el huevo, pudiendo ser trasplantadas después. Incluye una bolsa con semillas (por si acaso no germinan) y una bandeja de terracota, encontrarás los Egglings entre 7 y 10€ en tiendas como La Oca. Perfecto como regalo.
Sillín Jardinería:
Como no soy muy fanático de los garden kneelers (acolchados para apoyar las rodillas durante los trabajos de jardinería), le he echado el ojo a este taburete plegable provisto de bolsillos para meter tus herramientas de jardinería. Puedes encontrar este sillín en Kregalar.com por 29€. Imprescindible para plantar anuales.
Macetas que piden agua:

Aunque todavía no está en fase de producción (que yo sepa), estas macetas han ganado el galardón de diseño del año de Reddot. Se llaman Roly Poly Pot y están diseñadas por Sangmin Bae del “laboratorio de diseño” coreano ID+IM (las siglas traducidas significan diseño, luego existo).
Como se puede ver en la imagen, las Roly Poly tienen en su interior un contrapeso que inclina la maceta cuando le falta el agua (esperemos que al hacerlo no se caiga el sustrato). Dispone de tres ajustes de acuerdo con las necesidades de agua de la planta, y para nivelar el contrapeso, ya sabes, riega. Genial para jardineros despistados.