Me encanta este arbusto semicraso, llamado también corona de espinas, sobre todo por sus brácteas carnosas arracimadas (no confundir con flores), de color rojo vivo.
Como había dicho en un post anterior, la Euphorbia milii es de la misma familia que la flor de pascua, y proviene de Madagascar. La tengo por el jardín, terrazas y balcones en macetas grandes, medianas y pequeñas. Excelente para rocallas, en patios soleados o como setos bajos.
Es una planta muy agradecida que apenas precisa de cuidados y no es frecuente verlas enfermas. Aguanta muy bien las sequías y obviamente funciona mejor en climas cálidos, aunque también soporta el frío pero se convierte en caducifolia.
Se me ocurre que se podría ser de gran utilidad como protección de otras especies contra curiosos y pisoteadores, ya que la Euphorbia milii tiene unas feroces espinas. Eso sí, procura que no se coma a las especies que protege, ya que se puede hacer de un metro de altura, además de que puede dificultarte el mantenimiento y la renovación de ejemplares de un arriate.































