El descubrimiento de la hidroponía dio un giro completo a la forma de cultivar que ha tenido el hombre desde que descubrió la agricultura, eliminando la necesidad de tierra en los cultivos (ya que los nutrientes vienen disueltos en el riego), optimizando el consumo de agua y acortando hasta un 60% el ciclo de crecimiento de una planta en estado natural.
La aplicación de los cultivos hidropónicos ha supuesto un mayor beneficio -en cuanto a rentabilidad se refiere- para negocios hortícolas y viveros, teniendo una producción constante de plantas sin importar los inviernos, las sequías, inundaciones y otros contratiempos de cualquier índole.
Generalmente, el principal inconveniente de un vivero productor viene dado por la necesidad de disponer una extensión mínima de terreno para poder generar las plantas suficientes que amorticen la inversión realizada. Si además se pretende que el vivero se encuentre cerca de núcleos urbanos para asegurar un flujo constante y abundante de clientes, el precio del terreno se dispara, incrementando la capitalización necesaria y el tiempo de amortización para un negocio de este tipo.
Además, se requiere un mínimo de personal cualificado para la producción y el mantenimiento de las instalaciones, lo que vuelve a repercutir en los costes.
Pues bien, parece que estos inconvenientes son salvados por Omega Garden, que ofrece un nuevo sistema de cultivo hidropónico a gran escala utilizando la mínima superficie posible y optimizando en riego, nutrientes y luz necesarios. Para que os hagáis una idea, os dejo el siguiente vídeo del sistema más grande de Omega Garden, el Carousel:
Como habréis podido ver, se trata de un sistema en el que se insertan los plantones en unos railes paralelos entre sí y formando un cilindro que va girando contínuamente alrededor de unas lámparas de alta presión de sodio. El beneficio de este sistema es que se ahorra de cuatro modos diferentes:
- Supone un ahorro de espacio necesario para el cultivo, ya que se pueden cultivar hasta 3000 plantas en una superficie de unos 45m2, lo que equivaldría a una parcela de un tamaño diez veces mayor.
- Ahorro en el número de lámparas necesarias para el crecimiento.
- Se optimiza la cantidad de agua y nutrientes necesarios, ya que el sustrato se empapa en cada ciclo, absorbiendo únicamente la cantidad necesaria para cada planta.
- Ahorro en personal, ya que el sistema es completamente automatizado.
Además, el sistema rotativo de Omega Garden tiene otro beneficio ya que las plantas, al cambiar contínuamente de posición y ángulo (orbitropismo), se desarrollan de una forma más robusta. El efecto de la gravedad hace que la planta genere más internodos y evite la tendencia a la espigación, dando lugar a una mayor productividad de la planta.
Interesante, ¿verdad? Ahora lo que hace falta es calcular los períodos de amortización y elegir el modelo de Omega Garden que más se ajuste a nuestras necesidades: el Foodle (sistema aeropónico, 599$), el Volksgarden (1995$) o el Carousel (precio a consultar). Quién sabe, igual este sistema termina siendo útil para la Estación Espacial Internacional, o si me apuran, para colonizar Marte





















