Esta Semana Santa me he quedado en casa trabajando. Bueno, no demasiado, para ser honesto. Los primeros días los he aprovechado para descansar, y el resto, para ir adelantando trabajo acumulado en el jardín, aunque al final el mal tiempo me trastocó el planning. Al menos no heló y las flores de mis frutales no se han resentido:


Empecé plantando unas rosas grandifloras (Banksiae “Lutea Plena”), unas trepadoras-colgantes que he colocado en lo alto de un muro que tengo bastante desnudo. De abundantes flores entre blanco y amarillo, y de crecimiento relativamente rápido, cada una llegará a cubrir al menos dos metros de ancho, así las he dispuesto. Si riego abundantemente empezará a crecer rápido, y una vez que se hayan asentado, las abonaré para acelerar el proceso.
Por otro lado he ido separando los bulbos de azucenas que previamente había reproducido y multiplicado su número, y plantándolos en más lugares del jardín. Pese a que florece una sola vez, no me puedo resistir a la belleza de sus flores y a su penetrante aroma.
Aunque un poco tarde, al fin planté los bulbos que compré en el botánico (iris germánicas y nardos) en un gran arriate que estoy haciendo a base de rocalla. Este sistema de jardinera me encanta: solo tienes que colocar la rocalla con la forma deseada y encajando bien las piezas entre sí. Después, remueve un poco la tierra del suelo y añade una capa de grava para asegurarte un buen drenaje. A continuación, distribuye bien las plantas elegidas y rellena el hueco con un buen sustrato, presionándolo sobre los cepellones. Para terminar el trabajo, incorpora una manguera de riego por goteo y riega abundantemente los primeros días. Dependiendo de la planta, añade un poco de abono a las dos semanas o al cabo de un mes, para asegurar un correcto enraizamiento y un crecimiento vigoroso posterior. Sencillo, ¿verdad? Y barato, según donde compres: un metro cúbico de rocalla cuesta alrededor de 75€ (a los que hay que sumar unos 35€ más por el transporte). Cuando lo tenga terminado os lo enseñaré. Por ahora voy colocando piedra a piedra, que 1m3 de rocalla pesa lo suyo…
También he puesto dentro de casa unos semilleros con las coles ornamentales y los pipones de girasoles gigantes que me pasó mi vecino. Pues bien, en tres días, controlando bien la humedad de la tierra (sin dejar que se seque, pero sin llegar a sobrehidratarla), han germinado ya. Unos cuantos días más y procederé a plantarlos en mi nuevo arriate. Resulta curioso lo pequeñas que son las semillas de col y su minúscula germinación comparadas con las pipas de girasol.
Por supuesto, siempre hay más trabajo por hacer ahora que llega la primavera, como malas hierbas que quitar y alguna ramita que podar, amén de la fumigación: los rosales, coníferas y los frutales que ya no estén en flor deben ser fumigados. Yo suelo usar un producto de triple acción (insecticida-acaricida-fungicida) que suelen dar muy buen resultado.
Si tienes un pino, deberás estar atento a la procesionaria. Sí, esas oruguitas de los coj… Ahora es la época en la que abandonan su nido de seda.
Por último he segado el césped y añadido un poco de abono granulado compuesto por nitrógeno (16%), potasio (10%), hierro (1%)y fósforo (8%), y este próximo fin de semana me toca hacer los bordes para terminar de darle al césped ese aspecto de alfombra verde.