Nov
21
2008
1

Regala plantas, regala flores…

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No, no se me ha ido la olla, pero como cantaba Mr. Laid de la serie de animación infantil Los Algos: “me gusta regalar plantas y flooorees. Grandes, pequeñas, de todos los colores“. Esto viene porque además de que me gusta regalar plantas, también me gusta que me las regalen.

Aunque sea un hombre, mi virilidad no se ve afectada porque me regalen unas flores, pese a que sé que a muchos les incomoda este tipo de regalos, y más si es en público. Me parece una tontería, pero allá cada uno con sus cosas.

Pues bien, en dos días he recibido dos plantas como regalo: un cacto de navidad y una mariposa nocturna. Ya había tenido la segunda, pero se me murió por un hongo en las raíces que no supe erradicar. En cuanto al cactus, me hizo muchísima ilusión, pues andaba detrás de uno.

Schlumbergera o cacto de navidad: todavía se comercializa como Zygocactus, su primera denominación, pero desde hace 30 años se cataloga como Schlumbergera. Este género de cacto arbustivo proviene del sudeste brasileño y consta de seis especies, entre las que se encuentra el cacto de pascua, prácticamente idéntico salvo porque las hojas no son dentadas ni las flores son tan tubulares. De todas formas, lo más probable en un vivero es que encuentres la variedad híbrida.

schlumbergera

La Schlumbergera es de clima cálido y húmedo y deben plantarse en semisombra con suelo bien drenado. En climas más frescos funcionan a la perfección como plantas de interior. Florecen por esta época, dando bonitas flores de tonalidades rosas, naranjas, magentas, escarlatas o blancas. A este cacto no le gusta los cambios de orientación, así que en esta época déjalo tranquilo, o perderá sus flores. Reproducción: por esquejes en primavera o principios de verano.

Phalaenopsis o mariposa nocturna: probablemente la orquídea más popular. Proviene de Asia tropical (aunque se ha extendido hasta Nueva Guinea y Australia) y consta de casi 50 especies, muy apreciadas por sus grandes flores de vivos colores. En estado salvaje se encuentran sobre los troncos de los árboles tropicales, de donde suelen obtener el agua que resbala por la corteza. Al encontrarse en selvas frondosas reciben poca luz, por lo que sus raíces aéreas han evolucionado hasta el punto de poder realizar la fotosíntesis.

phalaenopsis

Normalmente cultivadas como plantas de interior (salvo que el clima lo permita), requieren cálidas temperaturas, una alta humedad constante y una buena ventilación. Necesitarán una maceta transparente que permita a las raíces realizar la fotosíntesis, además de un buen drenaje. En cuanto al compost, venden unos especiales para orquídeas, compuestos en buena parte por cortezas no ácidas. Necesitarán una luz tamizada, así que no se te ocurra exponerla al sol directamente.

Lo único que recomiendo con estos tipos de regalos es que no se obsequie con plantas de difícil cuidado si el homenajeado/a no tiene experiencia con plantas. Por el contrario, si se trata de un apasionado de las plantas no le lleves unas simples verbenas, tómate tu tiempo para sorprenderle con alguna especie difícil de encontrar.Pero bueno, también ocurre que con esta clase de regalos lo que cuenta es la intención.

Y es que si te regalan plantas, es porque se acuerdan de ti.

Mar
12
2008
4

Visita al Jardín Botánico

toma2Hace dos sábados estuve en el Real Jardín Botánico de Madrid con un amigo, en el que nunca había estado. Siento no haberos hablado antes de la visita, pero ya con sólo clasificar la cantidad de fotos que hice, he tenido entretenimiento para rato. Además, tampoco os voy a hablar de todo lo que vi porque este post sería interminable. Mejor aún, os invito a visitarlo: aun para los que no son muy aficionados, merece la pena.

Pues bien, ese sábado me monté en el coche y puse el CD de mi querido Miles, el Kind of Blue. Pese a que odio conducir, arranqué y me puse en marcha camino a Madrid, a casa de mi amigo, con quien había quedado para ir al Jardín Botánico. No me comí ningún atasco de camino -aunque había bastante gente en la carretera- pero al fin llegué a mi destino sin mayores contratiempos. Aparqué (mal, de ahí la posterior multa xo) y después de encontrarme con mi colega, nos fuimos a pie al Botánico. Hacía un día muy bueno, y después de pasar por delante del Museo del Prado, llegamos al fin a la taquilla del Botánico sobre las 12:30-13:00.

Allí nos encontramos a un yanki que cambiaba 20$ por 10€, y después de decirle con guasa “nobody wants your dollars” pagamos nuestras entradas al precio casi simbólico de 2€ por barba (estudiantes con carnet 1€, niños menores de 10 y jubilados gratis, grupos mayores de 10 personas previa cita a 0,50€ cada uno; profesores y alumnos de Enseñanza Obligatoria tampoco pagan).

toma jardín

Una vez dentro del recinto, empezamos a recorrer sin ninguna prisa las más de 8 hectáreas de jardines, con una colección de “unas cinco mil especies diferentes de plantas vivas, exhibidas con criterios científicos y estéticos”. Pese a que hace falta al menos un mes más para que el Jardín Botánico esté en todo su esplendor, muchas plantas estaban en flor, lo que aproveché para hacer unos “macros”:

narcissus dutch master-amaryllidaceaecamellia japonica duchese de bery-theaceaemacro+abejorrorhododendron

La pena es que los Árboles Singulares de hoja caduca como el olmo del cáucaso (Zelkova carpinifolia) o el arce japonés (Acer palmatum) estaban todavía peladitos. Pero había muchas otras cosas que ver, como la huerta: me sorprendió esta zona, sobre todo las coles ornamentales (Brassica oleracea) de hoja rizada o lisa. El color tan llamativo que tienen se debe a las bajas temperaturas existentes durante su floración. Y sí, se pueden comer, pero mejor que no, dicen que son muy bastas.

col ornamental

Había también un pequeño hábitat húmedo sustentado por riego a microaspersión, con un pequeño riachuelo y diferentes especies de helechos. Tal vez yo hubiera dado más espacio a esta zona, pequeña para mi gusto.

jardín húmedo

Genial el invernadero, dividido en tres secciones donde emulan los climas desértico, templado y tropical. Totalmente automatizado, con persianas eléctricas para proteger de un sol excesivo, micropulverización de agua… Había una gran cantidad de plantas exóticas como el cuerno de alce, plantas acuáticas, plantas carnívoras, cactus de todo tipo…
Después me enteré que en la zona desértica pasé por alto unos cactus-piedra, tan bien mimetizados debían estar. Tampoco llegué a ver una planta digitosensible que por lo visto hay por el Jardín Botánico, pero pienso volver en poco tiempo y grabar algún vídeo que colgaré aquí.

eléborohawortiainvernadero2echeveria SP - crassulaceae

Pensando que ya nos quedaba poco por ver, nos encontramos con la sorpresa de la exposición de bonsais de exterior y de interior. La verdad es que ni habíamos mirado el mapa del Botánico, hicimos una visita bastante improvisada. Saqué una foto a casi todos los bonsais (había unos cuantos), aunque una vez más, la pena fue que muchos estaban brotando todavía, como este Acer palmatum:

acer palmatum kashima - aceraceae

No vendría mal que pusieran algún fondo para los bonsais de exterior para que diera más contraste y definición a las hojas a la hora de fotografiarlos. Al tener un fondo vegetal, las fotos de frente no quedan tan espectaculares. Algunas fotos más:

bosquedetalle troncobonsai interiorestilo cascada

Cuando habíamos recorrido ya todo el Jardín Botánico, nos dimos cuenta de que eran las cinco de la tarde y aún no habíamos comido. También caímos en la cuenta que las piernas las teníamos cansadas después de la caminata por dentro del Jardín Botánico, así que decidimos irnos a casa. Eso sí, antes de salir, compré unos bulbos de iris, otros de nardo y unas semillas de col ornamental que plantaré en abril-mayo.

Me ha gustado mucho la visita al jardín botánico, desde luego te da la sensación de que has sacado provecho a un buen día, pero como siempre, tengo que poner algunas “pegas”. Ahí van: al igual que en Faunia, me resisto a conjugar la naturaleza con el ruido y los humos de los coches. También estaba en obras el Pabellón Villanueva, del que no tengo ni idea del uso que se dará. Un par de los arriates más escondidos y menos importantes tenían alguna mala hierba y la tierra sin tratar. Y por último, no había pilas para la cámara en la tienda de la entrada, así que llévate pilas de recambio, porque sacarás un montón de fotos. Por lo demás, genial. Hasta las botellas de agua de la máquina expendedora estaban baratas, y eso en los días que corren es mucho.

Otros datos de interés:

Real Jardín Botánico (CSIC) – Pza. de Murillo, 2 28014 Madrid
Tel.: 91 420 30 17
Email: inforjb@ma-rjb.csic.es

Autobuses: líneas 10, 14, 19, 24, 26, 27, 32, 34, 45, 57, 140 y Circular.
Metro: Atocha, Atocha – Renfe.
Cercanías: Atocha.

Horarios: abierto todo el año excepto Navidad y Año Nuevo desde las 10 hasta la puesta del sol (invierno 18h; verano 21h).

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