Oct
31
2008
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Alambrando el Bonsái

Por fin me atreví a utilizar la técnica del alambrado de mi bonsái, aunque según el calendario de labores, esta tarea conviene hacerla (en el caso de la carmona) en primavera y principios de verano.

Aprovechando una visita al vivero, compré alambre especial para bonsáis (de aluminio, el de cobre es más rígido) a 5€ el paquete, un poco caro. La pena es que había sólo de dos calibres, uno grueso y otro demasiado fino, y por temor a dañar la corteza del arbolito, deseché este último. La teoría dice que se debe alambrar con un calibre equivalente al 30% del grosor de la rama a tratar, pero me tuve que conformar con lo que tenía a mano.

Pues bien, me puse manos a la obra. Antes que nada, es conveniente elegir la zona de trabajo si no posees un taller específico, con suficiente iluminación, un asiento cómodo y una mesa donde colocar el bonsái, ni muy alta ni muy baja. A falta de las mesas giratorias que utilizan los maestros del bonsái (similares a las de un alfarero), me las ingenié con algo que me ha venido de perlas: por casa tenía un soporte giratorio de Ikea para poner salsas en el centro de una mesa.

Si lo encuentras, cómpralo, pues te simplificará mucho las cosas con el alambrado, y es barato. Ya sólo te falta coger un alicate de corte de alambre, un alicate de punta, el alambre y unas tijeras para aclarar un poco de hojas y ramitas la zona a trabajar. Se me olvidaba una cosa: antes de hacer nada, dedícate el tiempo que haga falta a observar el bonsái y crea una imagen mental. Tienes que tener claro qué es lo que le hace falta, qué es lo que le sobra y a dónde lo quieres llevarlo; es decir, debes saber de antemano la forma que quieres que adopte tu bonsái.

Después de haber defoliado un poco y de haber podado alguna ramita, me armé de valor y empecé a alambrar. Si es tu primera vez, empieza mejor con las ramas más gruesas, ya que yo lo hice al contrario y lo primero que me pasó es que partí un brote joven. Superado este primer percance, luego no es tan difícil como parece.

Si la rama a modelar es muy gruesa, hay que clavar firmemente el alambre en la tierra y empezar a alambrar desde la base del tronco. Mi bonsái no tiene tantos años como para necesitar empezar así, por lo que comencé anclando el alambre en una parte gruesa del tronco, para ir poco a poco enrollándolo a lo largo de la rama con los pulgares.

No aprietes demasiado, para no “cortar la circulación” a la rama. El ángulo que toma el alambre debe ser de unos 45 grados (cuanto más se acerque a los 90, menos tensión aplicará), y procura que las vueltas sean paralelas (ni muy juntas ni muy separadas) y que coincidan con los nudos de la rama. Una vez alambrado, corta el sobrante, afianza los extremos con el alicate de punta y aplica la forma deseada, con cuidado y procurando hacerlo con varios apoyos para no partir la rama. Y voilá! A por el resto de las ramas.

La verdad es que para ser la primera vez, no se me dio mal salvo un par de ramas y un par de cables que se me cruzaron, pero como en todo, se aprende de los errores, y con la práctica saldrá todo mejor. Más adelante, cuando haya adquirido más destreza con el alambrado,  colgaré unas fotos que sirvan de guía paso a paso.

El proceso me llevó un buen rato, pero me supo a poco, así que rematé la faena defoliando, podando ligeramente, y volví a redecorar la base del bonsái, que con las piedras blancas que le puse el otro día no me quedó muy “natural”, por decirlo de alguna forma.

Escrito por shakkei en: El Bonsai,Mis Fotos | Etiquetas: , ,
Jun
27
2008
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Así va mi Bonsai Carmona

Ya os conté hace algunos meses que me habían regalado mi primer bonsai, en concreto un Árbol de Té o Carmona (Ehretia buxifolia o microphilla). Pues así va:

Bonsai febrero-junio

Bueno, pues este arbolito que tanto cariño le estoy cogiendo (y tanto tiempo que le dedico) sigue siendo mi conejillo de indias, y gracias a él voy adentrándome poco a poco en el mundo de los bonsais. Como se puede ver en la foto (la de la izquierda corresponde a febrero, la otra es de junio) hay una cierta evolución.

Se puede apreciar a simple vista (aunque las fotos se hayan tomado en condiciones lumínicas diferentes) que las hojas tienen ahora un color más tierno, debido al defoliado sistemático al que someto a mi Carmona, además de la poda de algunas ramitas enmarañadas.

Hay varios motivos por los que hago el defoliado: primero para retirar las hojas más viejas y fomentar el crecimiento de otras nuevas; segundo, porque retirando algunas hojas clave consigo que la luz llegue a todas las hojitas. Y tercero, para eliminar cualquier enfermedad o infestación que pueda extenderse al resto de la planta, pues no soy muy dado a fumigar si no es estrictamente necesario.

También podréis observar que las ramas ya no están tan arqueadas hacia abajo, gracias a la técnica del alambrado, aunque lo he hecho de una forma sui generis: no tenía a mano alambre, así que utilicé unas bridas que tenía por casa y que me están dando muy buen resultado ya que cumplen su función a la perfección, además de que no dejan marca alguna en la corteza del tronco del bonsai. Otra ventaja que tienen las bridas es que conforme van pasando los días, se puede ir ejerciendo poco a poco más tensión sobre la rama a moldear, evitando así una posible rotura de la misma o el resquebrajado de la corteza. Por ahora funciona!

Y por último, salta a la vista que el musgo y la pequeña enredadera a la derecha de la maceta han ido progresando. Pese a que ambos vegetales restan nutrientes y humedad al bonsai, lo contrarresto añadiendo fertilizante líquido diluido en agua cada 10 días aproximadamente. En este caso compré un fertilizante específico de la marca Compo, una marca un tanto cara, pero te aseguras la calidad del producto.

Lo único que no me he atrevido a hacer hasta ahora es el trasplantado a otra maceta y el recorte de las raices, pero creo que ya no me puedo demorar mucho más. Ya os iré contando…

Escrito por shakkei en: El Bonsai | Etiquetas: , , ,
Feb
25
2008
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Bonsai “Árbol de té” o Carmona

Siempre quise tener un bonsai, pero el comentario que más oía era el de “ah, un bonsai, yo tuve uno pero se murió a los dos días“, por lo que nunca terminé de decidirme por tener (o hacerme) uno. Un bonsai no es un regalo para hacer a la ligera, pues es recomendable tener algunos conocimientos de jardinería previos, además de haber leído un poco sobre los cuidados de estos árboles enanos.

DSCF1163

Pero por algún lado hay que empezar: el otro día unos amigos me regalaron mi primer bonsai por mi cumpleaños. Creo que a veces la mejor forma de aprender algo es enfrentarse a ello, tirarse de cabeza cuando no te queda más remedio… con el tiempo veremos si esto funciona.
Pues bien, mi regalo y conejillo de indias es un Árbol de té o Carmona (Ehretia buxifolia o microphilla), un arbusto de hoja perenne de regiones tropicales y subtropicales, generalmente asiáticas. Lo primero que tengo que hacer (eso me han dicho) es ponerle un nombre al arbolito, a ver si de aquí al final del post se me ha ocurrido uno.

La Carmona es uno de los bonsais más comunes que podemos encontrar por aquí pese a que no es utilizado por los japoneses. De pequeñas flores blancas y frutos rojos, con una hoja rugosa similar a la del boj, se suele vender en las grandes superficies como ideal para iniciarse en este arte, aunque por lo visto es justo lo contrario: sin ser una planta especialmente delicada, requiere unos ciertos cuidados para sacarla adelante. Lo primero de todo, al ser un arbusto tropical, el Árbol de té se cultiva como bonsai de interior, aunque en las regiones más cálidas de España o en épocas más calurosas (sobre mayo) se puede mover al exterior, siempre que no se baje de 15ºC y colocándolo en un lugar sombreado. Dentro de casa, mejor colocarlo cerca de una ventana luminosa, pero sin luz directa que pueda dañar la planta.

También necesita una humedad considerable: la tierra debe estar siempre húmeda pero no encharcada. Si por la calefacción tienes un ambiente seco, es conveniente la pulverización; algo de agua en la bandeja también ayudará a darle humedad. Pero cuidado, la Carmona es propensa a ser atacada por los hongos (además de sufrir al pulgón y a la cochinilla), así que asegúrate de que tu bonsai tiene un buen drenaje, no te pases con el riego y limpia de vez en cuando el polvo acumulado en las hojas. Agua con cal, cero.

La poda se puede hacer en cualquier momento (salvo trasplante reciente) y hay que procurar que la luz llegue a todas las hojas, pero yo en mi caso esperaré hasta la primavera. Este arbusto no precisa mucho alambrado, se cambia la forma más con la poda, y se le puede aplicar cualquier estilo de modelado del bonsai.
En cuanto a los trasplantes, éstos se hacen cada dos años (preferiblemente en primavera), aunque me temo que tendré que hacerlo pronto con mi arbolito porque las raíces ya salen de entre el musgo y por los agujeros del drenaje. La Carmona necesita una maceta generosa comparada con otros bonsais.

Me dejo en el tintero algunos temas como la poda de las raíces, el abonado, la reproducción y el fumigado (ponerle nombre también), pero tengo que investigar un poco más, así que ya os iré contando cómo me va con mi árbol de té.

Escrito por shakkei en: El Bonsai | Etiquetas: , , ,

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