En el porche de entrada a casa tenemos un pequeño invernadero de forja que inicialmente estaba como elemento decorativo.
He decidido conservar esa función y utilizarlo también para lo que realmente sirve, como espacio de cultivo de plantas. En este caso, al ser un invernadero de poca capacidad, lo he “vestido” con plantas aromáticas en maceta: romero, tomillo, orégano, perejil, cebollino y mejorana. Al tener una buena exposición al sol y por el clima tan benigno que tenemos aquí, he retirado los paneles transparentes del invernadero para proporcionar una buena ventilación, no vaya a ser que se me achicharren las plantas. Y voilá, ya tengo aromáticas frescas para cocinar:
En esta foto, de izquierda a derecha: romero, cebollino y mejorana; debajo, perejil, tomillo y orégano.


