Para que la llegada de la primavera no nos pille “con el culo al aire”, y también para no darnos un palizón a última hora, podemos hacer una serie de trabajos más o menos sencillos que ayudarán a que nuestras plantas y jardines luzcan bien el resto del año. Aún estamos a tiempo!
Planifica tu jardín: para empezar, tómate tu tiempo para planificar los posibles cambios a realizar en tu jardín, basándote en las deficiencias observadas a lo largo del año. Por ejemplo, puede que tengas plantas que necesiten mucha humedad en una zona que tiende a secarse. Trasládalas a un lugar sombrío y protegido del viento.
Rastrilla: continúa rastrillando las hojas, así no privarás al césped de la luz solar que necesita. Además evitarás la formación de hongos que podrían atacar a tus plantas. Si dispones de compostera, adentro con ellas!
Malas hierbas: Por lo general, en el césped las malas hierbas (las más pequeñas) se pueden quitar a mano, pero cuidado, si al arrancarlas se rompe su raíz contribuirás a propagarlas en vez de atajar el problema, por lo que sería más recomendable desenterrarlas con una pequeña azada.
En las jardineras y arriates será mejor vaciarlos y limpiarlos (otra tarea más) que utilizar herbicidas, pues éstos pueden seguir actuando durante bastante tiempo y arruinar una futura plantación. De todas formas, recomiendo cambiar el sustrato en vez de reutilizarlo, así tendrás una tierra aireada y llena de nutrientes. La tierra vieja puedes utilizarla para nivelar terreno.
En cuanto a las huertas, senderos y caminos, se puede optar por colocar encima una manta vieja, o mejor aún, cubrir con láminas de plástico negro para que la luz no llegue a las malas hierbas. También puedes calcinarlas con un soplete, pero con mucho cuidado! Una vez que hayas elmiminado estas molestas plantas, a la basura. O incinéralas, así evitas que suelten sus semillas.
Escarifica: Mejor al final del invierno. Su fin es el de airear la tierra levantándola, proporcionando oxígeno y contribuyendo a fijar el nitrógeno al suelo. A esto también ayudan las lombrices, así que déjalas tranquilas. Un escarificador también ayudará a retirar el musgo y vegetación de raíces planas que dificultan el abastecimiento de agua. Tienes escarificadores manuales, pero para grandes superficies, si no quieres “deslomarte”, sería conveniente invertir en uno a motor, como el escarificador AMR32 F de Bosch (130€). Si no replantaste el césped ni lo abonaste en otoño, mejor espera a hacerlo cuando llegue la primavera.
Poda: siempre y cuando no se pase de una helada suave es el momento de podar árboles, arbustos, rosales y trepadoras. Los frutales, déjalos tranquilos un poco más si el clima es frío. Observa las zonas leñosas y elimina partes muertas o enfermas. Acoda también los arbustos y trepadoras.
Estanques: es hora de quitar las hojas de su superficie y limpiar las algas y el fango del fondo.
Con estos seis consejos habremos adelantado una buena parte del trabajo, aunque también sería recomendable llevar a cabo otros trabajos como afilar las cuchillas del cortacésped, ordenar el cobertizo, limpiar las herramientas e ir encargando a tu vivero habitual las semillas y los fertilizantes.